Paciencia

P1080277Al borde de un abismo, dijo Galeano. Claro está, esto es completamente metafórico. Bien pudo haber dicho al pie de una montaña, o frente a un huracán, o bajo una bomba atómica.

A mí las metáforas me interesan cada vez menos. No me malinterpretes, me siguen gustando, pero se me vuelven por días insuficientes.

Galeano dijo al borde de un abismo y yo puedo citarlo para hacerme el lírico (cosa esta que sé que te gusta), pero la realidad es que dormirse junto a ti (o debajo, o sobre, o dentro) puede ser lo mismo que junto un a un precipicio, un monte, una tormenta, una bomba o un mar en reposo; en dependencia del sueño que tengas, tu estado de ánimo o tus ganas.

Esa cantidad de sustantivos maltratan el estilo, es decir, no es bueno hacer tantas comparaciones, pues la poesía no debe explicarse demasiado, atendiendo a que es arrogante por definición.

Haberte conocido… bueno, haberte conocido no, haberte escuchado gemir y reír y gritar y llorar, haberte visto el odio en los ojos, haberte sentido la furia en los labios y la seguridad en la piel me han quitado la poesía porque tu desnudez me llena de modestia.

¿Y cómo se supone que lo explique con palabras cuando el lenguaje es mucho más joven que el cuerpo y la poesía mucho más joven que las lágrimas? Ya ardíamos de deseos antes de poder hablar sobre eso.

¿Y qué es la poesía sino los músculos de la civilización? Como mismo un cavernícola mataba a palos a otro, Galeano dice “yo me duermo al borde de un abismo”. Se trata de blandir el mérito para conseguir la hembra. Se trata de la estratagema ante la impaciencia de la soledad.

Seguramente yo nunca mate a palos a nadie. Es decir, yo opté por la poesía en un momento determinado para aplacar mis impaciencias, pero me la has cercenado. No por mujer vil, ni por desprecio; más bien por todo lo contrario: saberte entera te hace inasible con palabras.

Luego, a falta de métodos para apurar las cosas (ni músculos ni poesía), me he vuelto un tipo paciente. Ahora soy solo un hombre reposado que aguarda. Me gusta creer que soy un sabio y que saboreo lentamente la espera mientras sonrío y me paso la mano por la barba. Eso me gusta pensar, que soy un tipo paciente, pero tú sigues siendo impostergable.

Anuncios
Esta entrada fue publicada en Sin categoría. Guarda el enlace permanente.

3 respuestas a Paciencia

  1. Esperar a ver que pasa pero, cómo saber que el tiempo de aguardar ha terminado, que la decisión no puede seguir estando en las manos ajenas, que hay lanzarse o darle la espalda al abismo?

  2. Mar dijo:

    Tramposo. Adjetivista.

  3. Mary dijo:

    Estoy de acuerdo con May, debes saber reconocer ese preciso momento en que todo cambia y debes lanzarte a tomar una decisión y por cierto suerte con la espera espero que “ella” sepa apreciarla 😉

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s