Taxonomía de las putas

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Introducción

A los doce años, cuando las películas de Disney comenzaron a tener inconsistencias, Ricardo Arjona me mostró (gran descubrimiento ese) que no tenía nada de malo enamorarse de una puta.

Luego, a los dieciséis, por la época en que la poesía de Arjona comenzaba a hacer aguas por todas partes, Joaquín Sabina me demostró que no solo no hay nada de malo en enamorarse de una puta, sino que no había otro remedio.

Hoy, cuando tengo unos veintisiete que amenazan en convertirse en treinta en cualquier momento, he descubierto que uno se puede enamorar de cualquier cosa (más seguramente de una puta), pero lo verdaderamente difícil es lograr que una puta se enamore de ti.

II

Apuntes para una taxonomía

Las putas vienen en distintos formatos y cualquiera es igual de peligroso, de abismal. Incluso, en dependencia del momento de su vida o del mamarracho en cuestión, las putas pueden cambiar de una tipología a otra, abruptamente y sin previo aviso.

Están las putas interesadas. Este término, por clásico, no requiere explicación. Además, es un área en la que carezco de experiencia por no contar con los atributos que buscan en un mamarracho.

Me he encontrado un par de putas diversas. Estas vienen en dos variantes fundamentales: (1) las que duermen con mamarrachos, pero solo se pueden enamorar de otras putas. (2) las que pueden enamorarse de un mamarracho, pero a veces duermen con otras putas. Ninguna de las dos es superior, todo depende si te enamoras de ellas o no.

He visto a las putas curiosas. Estas no te habían dedicado más que un “buenas tardes”, pero te vieron con una puta a la que consideran igual o superior y enseguida se les mete en la cabeza la idea de que debes tener la pinga como una boa constrictora o tu que desempeño debe ser mejor que la crema de cacao y avellana en el ombligo.

Otro fenómeno son las putas tristes. Estereotípicamente, andan en tacones, minifaldas y con el rímel corrido después de que algún mamarracho imbécil les rompiera el corazón. Esto les pasa a muchas, pero lo puta triste te, te coge del brazo y te pregunta “¿mi cama, tu cama o un parque?”. Tú, creyéndote Mick Jagger, haces la anécdota a tus socios. En realidad, no tenías opción, no podías negarte. como no se puede negar el martillo frente al clavo.

En un par de ocasiones me he encontrado con putas cronistas. A este delicioso sector de las putas no le importa si usted es Brad Pitt o una estrella porno. Por lo general están muy buenas y lo que les interesa son las historias que el mamarracho de turno sea capaz de proporcionar. Por lo variado de sus modus operandi, hay quien puede pensar que  estamos ante tipologías diferentes, pero en realidad son razas muy similares de la misma especie. Da lo mismo que sea una fiesta en un lugar exclusivo, o la posibilidad de conocer a una celebridad, o fumarse un organopónico de cannabis sativa, o acostarse en el césped de un parque a mirar las estrellas, o mojarse en un aguacero; lo valioso no es el sexo contigo, ni llevarte de la mano si eres un mamarracho bonito, ni abrir sus horizontes con la filosofía y el arte que le regurgitas en los oídos si eres un mamarracho culto o creativo: lo valioso es recolectar su historia nueva, sin importarle el rostro, el rabo o el cerebro del mamarracho en boga.

No se deben pasar por alto a las putas cronologistas. También son separables en dos grandes grupos: las que buscan mamarrachos mucho más viejos y las que buscan mamarrachos mucho más jóvenes. Las primeras buscan seriedad, madurez y tranquilidad, mientras las segundas, desenfreno y coito atlético. Ambas se equivocan, pues puede haber indistintamente mamarrachos aburridos y paternales de veinte años y mamarrachos cincuenteros que tengan la pinga como una columna dórica.

Un grupo más especializado son las putas caritativas, también conocidas en los círculos académicos como putas oportunistas. Sus presas fundamentales son los mamarrachos feos, los mamarrachos poetas atormentados y los mamarrachos recién abandonados por otras putas, entre otras tipologías de mamarrachos cuyo denominador común es la baja autoestima. Su talento radica en aprovechar escasa información, como la forma física, la expresión del rostro, el vestuario, el lenguaje corporal o el lugar escogido para ubicarse en la fiesta, para identificar factores importantes como el grado de vulnerabilidad, la extensión y grosor fálicos y la calidad del desempeño sexual. Si la conjugación de estos tres elementos da un balance positivo, el mamarracho vulnerable cae irremediable y felizmente, como la mosca en la dionaea. Esta tipología específica de puta, suele tener encuentros sexuales muy satisfactorios gracias a dos elementos fundamentales: la capacidad para escoger y el sentimiento de agradecimiento del mamarracho con la subsecuente idealización.

De distribución bastante pareja en todos los hábitats humanos es la puta trágica. Generalmente, se le suele encontrar en bares, teatros u oficinas acompañada de otras putas quejándose de todos los mamarrachos por los desmanes ocasionados por un mamarracho en específico. A pesar de su aparente vulnerabilidad ante el mencionado mamarracho, el fenotipo de la puta trágica toma tintes de depredación ante el resto de los individuos del reino mamarracho. Las causas de esta metamorfosis no están aún bien descritas, pero el empirismo sugiere que la puta trágica es más vulnerable ante su equivalente en el reino opuesto, lo que sería el mamarracho trágico. En muchas ocasiones, los mamarrachos más inexpertos suelen ver a la puta trágica como un individuo desvalido, sin embargo esta es una visión equivocada y misógina: la puta trágica puede ser tan apta, hermosa y peligrosa como cualquier otra.

Más fácil de identificar son las putas poéticas. Son con las que más experiencias ha tenido este mamarracho. Contradictoriamente, son las más difíciles de explicar según la taxonomía clásica, aunque su descubrimiento fue uno de los primeros. La puta poética suele sentirse atraída por mamarrachos creativos, no necesariamente del mundo de las letras (contrario a la creencia popular); se les puede ver acompañadas de músicos, fotógrafos, diseñadores, pintores, programadores, chefs de cocina y un larguísimo etcétera. La puta poética no necesariamente es poeta (lo cual constituye una raza menos común de la misma especie) y su accionar no suele ser el de un depredador aunque los efectos, por lo general, suelen ser más devastadores, atendiendo a que la puta poética realza aquello que más valora de sí mismo el mamarracho creativo (su creatividad), por tanto, cuando pierde el interés, el mamarracho queda devastado entrando en un largo período depresivo que infecta su creatividad, por lo que su obra se vuelve autoflagelante, irreflexiva, monotemática y aburrida.

III

Otras tipologías

Las relacionadas anteriormente, claro está, no son las únicas clasificaciones existentes. También se pueden hallar con más o menos dificultad la puta amigable, la puta amiga, la puta intrascendente, la trascendental, la tonta, la casada… en fin.

Siempre será bueno tener en cuenta que las putas pueden cambiar de tipología sin previo aviso, varias veces al día, e incluso, mezclar elementos de más de una al unísono, lo que complica aún más el modo de abordaje para neutralizarlas o, al menos, salir de una pieza.

VI

Conclusiones

Por suerte las putas, en ninguna de sus variantes, son nocivas ni perjudiciales para la salud, a diferencia de lo que se han encargado de difundir las especies más torpes de mamarrachos. Incluso, es altamente recomendable la mayor exposición posible.

Tiene efectos colaterales como insomnio y sueño profundo, depresión y euforia, creatividad y abulia, hambre y desgano, calor y frío, obsesión (sin antónimo)… La clave está en entender que todos estos efectos son positivos porque de lo contrario, el mamarracho estaría condenado a una existencia plana que se trataría solo de la espera del deceso, sin entropía ni crecimiento.

A fin de cuentas, un mamarracho no es un digno miembro de su especie hasta que no se ha enamorado de una puta, cosa esta no solo aplaudible, sino inevitable.

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6 respuestas a Taxonomía de las putas

  1. Liz dijo:

    No se puede negar el martillo frente al clavo, avisa cuando publiques un libro con tus crónicas. Quisiera estar en primera fila.

  2. Regio. Escribe y bastante, espero que te publiquen. Y si puedes mándame una putas de cualquier tipo.

  3. yaaaaaaaaaaaaaaa dijo:

    joder… soy una puta caritativa

  4. lheinimer dijo:

    nop sirve la pregunta es muy chimba

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