La condenada condena

 

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No lo puedo evitar. Te miro como un condenado, te escucho y te hablo como un condenado, te deseo como un condenado.

Salgo a tu encuentro como un condenado, a la hora que sea, las veces que sean. Bebo y fumo como un condenado. Escribo y te leo y te escucho leer como un condenado.

Como un condenado te toco, te beso, te lamo. Como un condenado te tiemplo y a veces, como un condenado, me dejo templar por ti, y permito como un condenado que me lamas y me beses y me toques.

Acepto  , como un condenado, que te tienes que ir, que es tarde, que te esperan. Esa, tu partida, esa es P1070222la condena.P1070219

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2 respuestas a La condenada condena

  1. Mary dijo:

    Esas condenas que nos quitan el aliento…

  2. Liz dijo:

    Tu estás condenado, ella no, es tu carcelera en todo el sentido amplio de la palabra.

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